miércoles, 24 de mayo de 2017

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

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Hablas acicaladas entre bellos anhelos,
mutan en nanas arias en mis tímpanos
hinchiendo mi alma de beatos deseos,
emborrachándome de gratos sueños.
Su mensaje de palabras reflectantes,
me guían por ese sendero milagroso,
señalado por los vocablos inclusivos,
hacia el loco destino de los caballeros,
a los que la tragedia, denomina andantes,
como lo era, nuestro histórico manchego,
héroe ante los molinos de la intolerancia,
enfrentado a rebaños ladrones de ilusión,
mientras conquistaba el sinsentido vital,
de una vida bendecida por la sacra locura.
Cuando abro mi ventana a la ilusión plena,
el histórico hidalgo; Don Alonso Quijano,
que siempre bebió del agua de los profetas,
cruza conmigo miradas que visten cómplices,
ambos nacimos maestros de la buena ventura,
deseamos cabalgar entre las sagradas nubes
hacia el amor fraternal que mana del cielo,
vagando por todo nuestro paisaje castellano,
con su praderas, sus grandes catillos amurallados,
sus molinos del viento, regalándonos su brisa
como una mágica postal datada en el siglo XVI.

Entre estas palabras hallarás una esencia cañí,
pero, algo de vital apremios has de saber,
el sentido de la fuerza militar no anida aquí,
puede que te duela mi idea o te suene a gallina,
pero nunca haré caer tu roja sangre sobre mí.
Oteo esta vida con unas pupilas poliédricas,
donde la justicia ciega, baña todo su paisaje,
y los llantos huyen desnudos por la pradera,
mis sentidos sienten que se embriagan de paz,
mientras le bailan con el sol un viejo tango.

Entonces eufórico grito al viento, aclamando la dicha,
la fortaleza me embriaga sobre una felicidad plena,
mientras la pena amotinada cae por una vieja proa
como una suicida que no entiende su pobre existencia
dentro de un acorazado infierno entre sucios barrotes
mientras trata de burlar a una fatídica revelación,
impuesta por justicieros faltos de corazones valientes.
Entonces brotan lágrimas cargadas de bello deleite,
que me invitan a abandonar ese hermoso asentamiento
volviendo otra vez al despertar de la tragedia cotidiana,
al llanto perpetuo que engordan a los noticiarios,
a la mujer fallecida a manos de don celos y doña codicia.
Un político que canta airoso, su burla a la ley,
el pueblo sumiso llora viendo su falsa sonrisa
grabando la imagen con unos y ceros en su memoria.

Los caballeros del Siglo XXI, cabalgan por la red,
convertidos en guerreros defensores del ciberespacio,
sus molinos tienen aspas de con forma de ceros y unos,
tratando de capturar a los sabuesos que dañan la red,
mientras buscan a una Dulcinea de Leyenda,
entre las desnudas almas femeninas del pecado.


24 de mayo de 2017

miércoles, 17 de mayo de 2017

POEMA A LA MUJER

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QUIEN FUESE…
Quien fuese Sol
y tu vida poder iluminar.
O aire puro
para tus pulmones oxigenar.
Quien fuese sangre
y, de esta forma,
por tus venas
poder circular.
Quien fuese agua
y tu sed calmar,
o suave esponja
y tu piel acariciar.
-Quien fuese aquel…
Capaz de tu corazón conquistar.

J. Sergio González...

lunes, 15 de mayo de 2017

DECREPITUD

La decrepitud viste de coraza
y cabalga hacia mi cada día
ansiando clavarme su lanza
hasta ahogarme en mi víspera.


La vida recela de mi dicha,
mientras velo por mi amada,
nuestra unión fue bendecida,
sin llevar una carga pesada.

Yo la increpo adornando mi ira,
mi mano la niega en bocanada,
¡Es que no acepta ser derrotada!
Pues ese el final de toda victoria.

Por seguro en esta vida
le sugiero no dar nada.

viernes, 12 de mayo de 2017

LOS DIOSES AÑEJOS DE AYER




Se me han despintado los tonos de la firmeza
entre ideales oxidados por el paso del tiempo,
fui conquistado por una patria sin medianera,
que enamoró mi alma deseosa de sentimiento.

Perdí entre las moradas de escombros rancios,
los hilos que ataban mi esperanza a lo eterno,
extravié mi fervor por los dioses añejos de ayer
que de sumisión emperifollaron a mis ancestros.

Puse rumbo por los océanos de la incertidumbre,
apremiando esa estela que nos heredan los sabios,
descifré entre líneas la veracidad de sus parábolas,
trocando toda mi ignorancia en un saber caudaloso.

Seguí los vientos que navegaban hacia el frío blanco,
para ver si entre las profundidades de su rocoso hielo,
hallaba un núcleo candente que alimentase la razón,

y dejándome cautivar por su maná, matase mi llanto.

José Sergio González Rodríguez.

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...