jueves, 25 de junio de 2015

DICHO POR DIOS GOOGLE





Dicen que entre otras cosas, Dios es un ser que todo lo sabe. Y ayer, mientras mi curiosidad me traicionaba y mi atención se iba hacia conversaciones que me eran ajenas, escuché a una mujer decir que para ella "Dios era Google."

Me fui pensando en ello, y llegué a la conclusión, que seguramente no le faltase razón.
Ya dije el otro día, que un servidor no creía en Dios. Sencillamente porque a dicha existencia no le encuentro Razón de Ser. Pero debo reconocer que a día de hoy, Internet es la mayor fuente de información del mundo. Aunque, sea información sin sabiduría y en gran parte sin contrastar. Por ello, debemos tener cuidado con nuestros informantes, pues en la mayor parte de los casos, en lugar de informarnos, nos desinforman. También dejé claro en otra ocasión, que con esto de las nuevas tecnologías, cualquier persona, se las puede dar de periodista, algo que rebeja esta profesión a la altura del betún.

Por este motivo vuelvo a escribir un artículo en defensa de los escritores de calidad, en que cuanndo nos informemos en la Red, lo hagamos con conocimiento de causa y no nos quedemos con los primeros datos que llegan a nosotros. "Dios no lo sabe todo." Simplemente, porque Dios no existe. Por lo que si deseamos aumentar nuestra cultura con conocimientos que nos resulten útiles, debemos cercecionarnos, que nuestras fuentes son las adecuadas. De todos modos, que esta ley se cumpla, no significa que ya estemos preparados para transamitir. Pues en ese momento, se nos plantea una segunda cuestión:

¿Entendemos la información que tenemos delante?
 
Que conozcamos una información, no significa en absoluto que la comprendamos. De manera que después de conocer los datos, debos ser consientes de que somos capaces de quedarnos con lo esencial y de paso; "Que vamos a ser objetivos, a la hora de aplicarlos a la realidad" ¿Por qué digo esto?, sencillamente, porque cualquier noticia que llega a nosotros, se muestra después contaminada por nusestra forma de percibir, de entender la vida y las circunstancias personales que nos afectan a cada cual. Por lo que la objetividad, en muchas ocasiones, es una meta muy complicada de alcanzar.

Nadie lo sabe todo.

Pero todo el mundo quiere aportar su grano de sabiduría al mundo que lo rodea. Y me parece bien, siempre y cuando, nos informemos, comprendamos y transmitamos los datos de manera empírica. Y sobre todo, si sacamos la información de ese Dios llamado Google, pues en ocasiones, sin darnos cuenta, con quien estamos tratando es con un Diablo traicionero y seguirle los pasos, no nos va a conducir nunca por el buen camino.


  

martes, 23 de junio de 2015

POR PASAR EL TIEMPO...

José Sergio González Rodríguez



LA MUERTE NO EXISTE

Hoy pretendo comentar un tema que preocupa a mucha gente, como es el de la muerte, ese fin que antes o después acecha a toda vida. Y es que Muerte y Vida, son dos caras de una misma moneda, la existencia de la una no es posible sin la otra. ¿O sí?

En mi más modesta opinión, la muerte no existe. Puesto que el ser inerte no es consciente de sí mismo, del espacio o el tiempo. Simplemente surge el no estar, la total inconsciencia. Personalmente, no creo en otra vida, como tampoco en existencias pasadas. Simplemente soy conocedor del ahora inmediato, pues el futuro, no es más que un producto de la imaginación y el pasado, un recuerdo inconcluso.

Entonces, la no existencia es imposible, ya que en tal caso la existencia no es conocida. La vida es lo único que debe importarnos, así como el aprovechamiento del momento en el que estamos presente. Partiendo de esta premisa, debo reconocer que muchas de las costumbres que tenemos los humanos, como puede ser el ritual de visitar cementerios el 1 de noviembre o hacer misas por los fallecidos, son costumbres que me parecen totalmente absurdas. Simplemente porque considero que los únicos que estamos siendo conscientes de tal acto, somos nosotros mismos.

Dios no existe.

Y ningún otro animal celebra rituales por sus difuntos, al menos, más allá del día de despedida. Después, la vida sigue su natural curso. Y jamás debemos olvidar que el hombre es un ser vivo que pertenece al Reino Animal, todas las demás teorías, son cuentos sin fundamento. Pues la única realidad es la natural y las únicas leyes que rigen la vida, son las que marcan, el azar y la selección natural, a través de ese proceso conocido como; evolución.

He visto a mucha gente, hablar sobre como desean ser tratados una vez que sus corazones se apaguen. Una vez más, digo: “A mí, eso me trae sin cuidado.” No tengo deseos para después de muerto, simplemente me interesa lo que ocurre conmigo mientras estoy vivo. Mucha gente añora las personas que se han ido, que no son más que células sin vida. Yo, procuro no hacerlo, simplemente me parece una pérdida de tiempo. Aunque si tengo muy en cuenta los buenos recuerdos, los grandes momentos que he pasado en su compañía.

En lugar de ello, prefiero aprovechar mis instantes vitales, haciendo aquello que me gusta. Estando con la gente a la que quiero o simplemente con la que me apetece estar. Vivir el momento de manera intensa y dejar de pensar demasiado en lo que ocurrirá instantes más tarde.


Yo no temo la muerte, simplemente temo dejar de existir. Pues con ello, dejaré de sentir…

José Sergio González Rodríguez.

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...